Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Hebreos 4:16
Es una invitación que te hace nuestro Señor Jesús. Él hizo lo que tú no podías hacer, te lleva a la casa del Padre. El Padre te perdona y te recibe como hijo y coheredero de todas sus bendiciones.
El único que podía hacerlo era Cristo y lo hizo por ti y por mí.
-Ramón A. Castro López, Pastor
Marzo 2019