Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Marcos 8:34
Usted la ha visto. Puede que la haya usado en el cuello. Pero, ¿realmente la conoce? Se ha detenido a pensar lo que hizo Cristo por la humanidad, en la cruz.
Era una vergüenza y una humillación para un judío; pero a Él no le importó derramar su sangre sobre la cruz y morir.
Su entrega, hizo posible el perdón de tus pecados, porque no quedó en la tumba, ¡Él resucitó!
Hoy, te invita a morir al yo y seguirlo a Él, siguiendo su voluntad… ¡Al que quiera!
-Ramón A. Castro López, Pastor
Abril 2022